|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cómo hacer experimentar, aquí, el ambiente de este lugar?
|
|
 |
|
|
|
 |
|
|
Está primero la casa que se adivina cargada de historia. Pero no de la Historia con H grande, sino de estas historias que miles de caminantes se cuentan, cada noche, alrededor de una mesa amistosa, de un plato que sorprende o del fuego que calienta.
La excursión, sobre todo la que se para en el Albergue Camelat, es propicia a intercambios, entre personas reunidas por amor a la Montaña y la busquedad de lo auténtico. Las paredes del Albergue son el testigo permanente de ello y participa en la creación de este ambiente, particular caracteristica de los albergues que han vivido.
|
|
| Pero el ambiente, lo crea también el hospedero. Lydie y Philippe, los dueños del sitio, cultivan esta tradición de acogida y de simplicidad, que describe mejor la « casa Camelat ». En Francia, las comidas representan un momento priviligiado, de intercambios y de buena convivencia. Lydie y Philippe saben instalar, a una misma mesa, gente diferente pero compartiendo muchas cosas. Reunidos delante de platos simples pero riquísimos, los convidados se animan y crean, a su vez, el ambiente que se propaga de mesa a mesa. |
|
|
|
 |
|
| Y quien sabe si el condescendiente fantasma que vive en el lugar, el de Miquéù de Camelat, ne participa, él mismo, en este particular ambiente, que le dará gana de volver la temporada siguiente. |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|